Carlos Sainz firma un impecable sexto puesto bajo la lluvia en el GP de Brasil

 

Carlos Sainz recordará el Gran Premio de Brasil como una de las carreras más difíciles de su vida, pero también una de las más brillantes. El piloto español de la Scuderia Toro Rosso ha igualado su mejor resultado como piloto de Fórmula 1 al terminar en la sexta posición, después de partir desde la decimoquinta y en una carrera disputada íntegramente bajo la lluvia, plagada de períodos de Safety e incluso banderas rojas.

La lluvia ha empezado a arreciar esta madrugada y, en el momento de iniciar el Gran Premio, la pista estaba completamente empapada. Ha salido con neumáticos de lluvia extrema y ha empezado a recuperar posiciones desde la vuelta 10, cuando algunos de sus rivales han pasado por boxes para montar neumáticos intermedios. Carlos ha tenido la oportunidad de hacerlo, pero no ha considerado que la pista estuviese lista para ese cambio todavía, por lo que ha escalado vuelta a vuelta, para colocarse séptimo en la vuelta 14, cuando el coche de seguridad ha hecho su aparición tras un accidente de Marcus Ericsson.

La pista se encontraba en una situación crítica, y Kimi Räikkönen ha sucumbido con un incidente en la propia recta de meta, que ha aupado a Carlos al sexto lugar, que se ha convertido en quinto cuando Nico Hülkenberg ha pasado por boxes con un pinchazo. En todo momento, el piloto de Toro Rosso ha mantenido un ritmo muy similar al de los coches de cabeza de carrera, pese al enorme déficit de su montura frente a los coches punteros.

Otros pilotos han elegido cambiar de estrategia en algún momento de la carrera, mientras que Carlos sólo ha aprovechado para cambiar neumáticos en las interrupciones por bandera roja que ha decretado dirección de carrera cuando ha considerado que la pista estaba impracticable. De este modo, con la sangre fría de no cometer un solo error, Carlos ha escalado hasta la cuarta posición en el último período con Safety Car de la carrera.

Se trataba de una posición completamente extraordinaria e impropia para un Toro Rosso. Detrás de él, acechaba el Ferrari del tetracampeón Sebastian Vettel, que venía en tromba tras una larga remontada. Y más atrás ha llegado Max Verstappen y su Red Bull con neumáticos nuevos. La evidente superioridad del coche y el estado del neumático del holandés han desaconsejado a Carlos siquiera pelear por la posición, y ha caído hasta la quinta plaza a falta de cuatro vueltas para el final. Entonces ha tratado de contener a Vettel, pero sin olvidar que el alemán estaba a los mandos de un Ferrari que, finalmente, y en la penúltima vuelta de la carrera, ha logrado superar al joven español de Toro Rosso.

 

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La carrera de Carlos ha sido espectacular, sobre todo por haber sido capaz de pelear contra coches que ayer habían sido casi dos segundos más rápidos que él cuando la pista estaba seca, y también por no haber cometido un solo error en las 71 vueltas disputadas sobre un circuito complicadísimo por la cantidad de agua acumulada.

El piloto madrileño ha logrado el segundo mejor resultado para un Toro Rosso en el GP de Brasil en sus 11 temporadas de trayectoria en F1, y ha igualado su mejor marca personal en carrera, aunque con una remontada mayor que en los otros dos casos en los que terminó sexto –España y Estados Unidos de esta misma temporada–.

Al bajarse del coche, Carlos estaba exultante por la carrera realizada:

"Estoy súper contento. La lluvia llegó, era lo que necesitábamos y aprovechamos la oportunidad. Hoy era muy difícil hacer un sexto. He intentado toda la carrera seguir a Checo, creo que los dos llevábamos un ritmo muy similar y, al final, con los extremos súper usados, ha